martes, 9 de noviembre de 2010

Poemas de Gonzalo Millán (1947-2006-Santiago-Chile)





Las cenizas de Gonzalo Millán

La Nación
(16 de octubre de 2006)
Ayer fue cremado el cuerpo del poeta Gonzalo Millán, quien falleció la madrugada del sábado a los 59 años debido a un cáncer terminal. Sus restos fueron velados en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced y luego fueron incinerados en el crematorio del Cementerio General.
Acompañado por familiares, amigos y creadores como Raúl Zurita, Antonio Skármeta, Alejandro Zambra y Mauricio Redolés, el féretro fue sacado de la capilla entre los sones del poeta Antonio Machado que tan bien interpreta Serrat y fue trasladado a pie hasta el Cementerio.
Aquí lo despedimos con un poema de su autoría llamado “Testamento”:
Al fuego, mi único heredero // dejo mi noble cuerpo, y al viento albacea,
la dispersión de mis cenizas // Nada dejo a la tierra que invierte
la carne en sus entrañas // A la poesía lego la imagen póstuma de mi corazón martillando como un puño de brasa el refrigerador del infierno.



El paseo del sastre desnudo



Después de clavar esa aguja
con dos manos en la silla
y cerrar ojales y cortinas,
camino.
Puede que observe los vinos o el río
o doble bruscamente las esquinas
tratando de huir
del figurín oscuro que me sigue,
o puede que de pronto me detenga
y cierre mi único ojo y mi bordado
con un nudo negro sin más hilo.


De la ciudad
A mi padre, a los que permanecen.
A Sol, a los que están conmigo.

(fragmento)

1.
Amanece.
Se abre el poema.
Las aves abren las alas.
Las aves abren el pico.
Cantan los gallos.
Se abren las flores.
Se abren los ojos.
Los oídos se abren.
La ciudad despierta.
La ciudad se levanta.
Se abren llaves.
El agua corre.
Se abren navajas tijeras.
Corren pestillos cortinas.
Se abren puertas cartas.
Se abren diarios.
La herida se abre.
Sobre las aguas se levanta niebla.
Elevados edificios se levantan.
Las grúas levantan cosas de peso.
El cabrestante levanta el ancla.
Corren automóviles por las calles.
Los autobuses abarrotados corren.
Los autobuses se detienen.
Abren las tiendas de abarrotes.
Abren los grandes almacenes.
Corren los trenes.
Gonzalo Mi l lán Poemas 8
Corre la pluma.
Corre rápida la escritura.
Los bancos abren sus cajas de caudales.
Los clientes sacan depositan dinero.
El cieno forma depósitos.
El cieno se deposita en aguas estancadas.
Varios puentes cruzan el río.
Los trenes cruzan el puente.
El tren corre por los rieles.
El puente es de hierro.
Corre el tiempo.
Corre el viento.
Traquetean los trenes.
De las chimeneas sale humo.
Corren las aguas del río.
Corre agua sucia por las cloacas.
Las cloacas desembocan en el río.
Las gallinas cloquean.
Cloc cloc hacen las gallinas.
De la cloaca sale un huevo.
El río es hondo.
El río es ancho.
Los ríos tienen afluentes.
Los afluentes tienen cascadas.
Los afluentes desembocan en el río.
Las avenidas son anchas.
La calle desemboca en la avenida.
El río desemboca en el mar.
El mar es amplio.


18.

Se distrae mirando por la ventana.
La ventana cae a la calle.
La calle está desierta.
El agua cae a raudales.
Aquella casa es más grande que ésta.
Esta casa es más pequeña que aquélla.
Frente a la ventana está la iglesia.
En la iglesia hay una boda.
Es imprudente tocar campanas durante una tormenta.
La lluvia le caló todo el vestido.
El novio se caló hasta los huesos.
Fue un enlace feliz.


19.
Llueve a mares.
El agua hervida se agita.
El agua hierve a 100º.
El mar hierve.
El mar se agita.
Los torturados braman.
Brama el mar.
Brama el viento entre los árboles.
El mar se enfurece.
El mar azota las rocas.
Azotan a los detenidos.
Violentos vientos azotan la costa.
Se levantan olas majestuosas.
Las olas se encrespan con el viento.
En el mar se levanta una tromba.
La tromba gira.
Un rayo fulgura en el cielo.
Un hombre fue fulminado.
Los rayos culebrean.
Truena.
El trueno retumba.
El trueno acompaña al relámpago.
La leche se corta en tiempo de tormenta.
Se cortaron cables telefónicos.
Los huevos enhueran durante la tormenta.
Arrecia el viento.
El viento arrolla tarros de basura.
El rio está caudaloso.
Un automóvil arrolló a un peatón.
El hilo se arrolla en el carrete.
Los árboles abrigan del viento.
El viento retarda la marcha.
El regreso a la normalidad tarda.
Tarda el bus.
Los trenes se retrasan.
Gonzalo Mi l lán Poemas 31
Se desmorona ladera sobre la vía férrea.
Suspenden vuelos.
Los aviones se quedan en tierra.
El león ruge.
Ruge la tempestad.
Cae un rayo sobre el pararrayos.
El rayo raja la madera.
Cae un alud de piedras y lodo.
El transporte se atasca en los caminos.
El vendaval destecha.
El vendaval se lleva fonolitas.
Las fonolas y las planchas vuelan.
El viento y el agua hacen estragos.
La lluvia se cuela entre las tablas.
El viento se cuela.
La lluvia inunda las mediaguas.
Pozas se forman en las habitaciones.
Flotan las camas.
Se movilizan bomberos y policías.
Cuadrillas de cesantes palean.
El frío recrudece.
Recrudece la represión.
Llega embajador extraordinario.
Extreman la vigilancia.
Al enfermo le administran la extremaunción.
Crece impetuoso el río.
El río se sale de madre.
El río desborda por los campos.
Cubre de agua las regiones vecinas.
Se anegaron las huertas.
Se desbordó un tranque.
Los extramuros están inundados.





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Carlos Amador Marchanf es un escritor chileno nacido en la ciudad de Iquique en 1955. Sus publicaciones en poesía y narrativa están insertas en su blog: http//:carlosamadormarchant.blogspot.com
 

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